domingo, 11 de mayo de 2025

Detección prematura del Párkinson: más fácil que nunca

 Investigadores de la fundación Champalimaud han demostrado que se puede diagnosticar la enfermedad de Párkinson años antes de que se vuelva intratable

La enfermedad de Párkinson es un trastorno del movimiento del sistema nervioso que empeora con el paso del tiempo debido a la pérdida de neuronas que producen dopamina (un neurotransmisor). Se caracteriza por provocar movimientos involuntarios o incontrolables, siendo estos: temblores, rigidez muscular, lentitud de movimientos y dificultad para mantener el equilibrio. Además de problemas de movilidad, el Párkinson también puede provocar: sueño, depresión, ansiedad o alteraciones cognitivas. 

Actualmente no existe cura para esta enfermedad, mas los tratamientos y medicamentos pueden ayudar a controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Normalmente, se diagnostica esta enfermedad tras revisar la historia clínica del paciente y realizar un examen neurológico, no obstante, no existen pruebas de análisis de sangre u otras pruebas de laboratorio para diagnosticar casos no genéticos de la enfermedad de Párkinson. Por otra parte, los síntomas que presenta esta enfermedad son muy similares a los de otras enfermedades neurodegenerativas (atrofia multisistémica o demencia de cuerpos de Lewy), por lo que se suelen dar casos de diagnósticos erróneos al confundir unas enfermedades con otras.

Un diagnóstico temprano y preciso de esta enfermedad es clave para obtener un buen pronóstico en el desarrollo de la patología. De esta forma, un equipo dirigido por Noam Shemesh y Tiago Outeiro, neurocientífico y especialista en Párkinson del Centro Médico Universitario de Göttingen, ha demostrado que este diagnóstico temprano se puede dar gracias a las imágenes obtenidas por Resonancia Magnética funcional (fMRI). 


(Imágenes del cerebro hechas mediante Resonancia Magnética)

El procedimiento ha realizar por el equipo fué comparar la actividad cerebral en ratones que presentaban niveles elevados de alfa-sinucleína (una proteína que se cree que desempeña un papel fundamental en la enfermedad), con otros que no, mediante el uso de la Resonancia Magnética funcional. Este método de estudio por imágenes no invasivo se utiliza para observar que áreas del cerebro se activan debido a cambios en el flujo sanguíneo y la oxigenación: impulsados por la actividad neuronal.

Al exponer a los ratones a olores y estímulos visuales observaron que los ratones con los niveles elevados de alfa-sinucleína presentaban menos actividad cerebral que los que no la tenían.

Si te ha interesado este artículo y quieres saber más del Párkinson y más información en relación con este estudio, te invito a que visites la página original, perteneciente al periódico ABC: 

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