domingo, 20 de abril de 2025

Conociendo la demencia



La demencia es un término general que abarca una variedad de afecciones neurológicas que afectan al cerebro y que empeoran con el tiempo, pero, ¿sabemos lo suficiente sobre ella como para gestionar un caso real de algún familiar cercano? Para ayudarnos con esto, atenderemos a la entrevista realizada por La Voz de Galicia a Patricia Gracia, psiquiatra en el Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.

Entre los principales síntomas que presenta la demencia tenemos:

  • Apatía (o falta de iniciativa para realizar actividades).
  • Depresión (no se debe confundir con la anterior, pues esta presenta un tono de ánimo negativo).
  • Ansiedad (una persona con demencia percibe que ya no tiene la misma capacidad de antes para enfrentarse al mundo, y a menudo se manifiesta en la demanda constante de compañía y miedo a quedarse solos, o pegarse al cuidador).
  • Alucinaciones (que aparte de implicar ver y oír cosas que no existen, también se pueden dar como delirios: creencias o convicciones de algo que no está pasando en realidad, pero que para ellos es innegable).

Patricia afirma que, como norma general, las personas con demencia no suelen tener conciencia de la enfermedad o le quitan importancia a lo que les sucede. Por ello, la demanda de atención en consultas suele partir de los hijos o cónyuges; es muy frecuente que sean los seres queridos los que estén preocupados y quieran saber lo que está pasando.



Así mismo, Patricia afirma que la forma correcta de abordar esta enfermedad es, primeramente, que para convencer a la persona de algo, es importante tratarle como un adulto, escuchar cuáles son sus necesidades e intentar ofrecerle ayuda que nosotros queremos que reciba para dar respuesta a sus necesidades percibidas; es decir, no infantilizar. Por otro lado, también se le puede dejar tomar algunas decisiones, aunque sean decisiones mínimas en su vida cotidiana.


A la hora de lidiar con una persona con demencia debemos tener en cuenta, de igual modo, lo que no debemos hacer. Patricia Gracia nos dice en primer lugar que no podemos olvidarnos de la persona y las necesidades que tiene como tal, más allá de la enfermedad. Por otro lado (y esto sucede sobre todo al inicio de la enfermedad, cuando la familia aún no asimila bien lo que está pasando), no debemos reprochar los fallos a la persona, o lo que no sabe hacer; tampoco debemos insistir o presionar para que responda como una forma de ayudarle, puesto que sólo conseguiremos que la persona se ponga nerviosa. De igual modo, tampoco debemos discutir con ella, intentando convencerla de que está enferma o de que está viviendo alucinaciones que no son reales.


Si te has quedado con alguna duda, o te ha interesado el tema y te gustaría saber más, te invito a que revises por ti mismo la siguiente página de La Voz de Galicia, donde encontrarás mucha más información y más detallada acerca de la demencia y sobre esta entrevista:
 

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